6 de agosto de 2011

Repeat

Hola a todos, os tenía abandonados por completo, pero es que bueno, he estado demasiado liado.

Es verano, os escribo desde el paseo de Ondarreta, son casi las 21:00, es la mejor hora, porque está preciosa la bahía, los niños ya no molestan con sus gritos y sólo quedamos en la playa la gente joven, que junto a un mojito o como es mi caso, una cerveza helada, se dejan llevar por la música chill out.

Tengo ganas de no volver a Madrid, de no volver a ningún sitio, de no quedarme en ningún otro, pero tampoco quiero desaparecer, es una sensación dificil de explicar, es como si quisiese quedarme en mi propio mundo, un mundo en el que sólo esté yo.

En estos meses en los que no he escrito, he tenido de todo, alegrías y tristezas, más de las primeras, ahora que escribo esto, me doy cuenta. Por qué no soy capaz de verlo en el momento ¿? De disfrutar esas alegrías.

Tambien he conocido a gente increible, y mujeres ... Como no. He viajado, he estado viviendo fuera un mes que me ha hecho muy feliz, porque estaba haciendo lo que más me puede gustar, con gente genial y encima ganando dinero.

Actualmente no estoy con nadie, o bueno, estoy sin estar, Ana ya es historia, Inés y Cristina han seguido el mismo camino, Bea vuelve en Septiembre, junto a Alex y mientras, me aguanta Noelia. Sin contar a las de una noche.

Y se repite, se repite que soy una mala persona, y como es normal, a la gente mala, le pasan cosas malas. De ahí querer ni volver ni quedarme ni desaparecer.

Disfrutad el verano.

Frank.

4 de abril de 2011

Mantenerse cuando tienes una psicopatía, cuesta.

Cuesta porque nada te termina de llenar, ni nada ni nadie. Por una parte te convierte en algo realmente ambicioso porque nunca te conformas con lo que tienes, pero nada mas lejos de eso.

Cuando no te conformas nunca con nada, estás condenado a no estar satisfecho con nada, a que nada te llene. A que ninguna persona te complemente, y lo peor de todo, al estar contínuamente queriendo más, vives con la sensación de que has dejado pasar cosas que realmente eran buenas y a personas que de verdad merecían la pena.

Eso agota anímicamente, y crea envidia, envidia a quien tiene una vida normal y tranquila, conformandose con lo que tiene.

Para que veáis en lo que me muevo, me envidio a mi mismo, porque he llegado a tener todo y lo he perdido por creer que mas era mejor.

Cuesta mucho.

Frank.

28 de marzo de 2011

Axiomas de fe para mi.

Dícese, son mis principios, como decía el gran Groucho "estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros".

Cierto es e que al ser mis principios y obviedades, puedo cambiarlos cuando me de la gana (en mi casa se juega así, es mi party y me lo llevo).

- Fidelidad es sinónimo de vida triste y aburrida, te pasas la vida con una persona, te mueres, dónde está la gracia ¿?

- El fin SIEMPRE justifica los medios.

- Ninguna mujer tiene dueño.

- Los bebés no se cogen en brazos, primero por si se caen y segundo por si se pega algo.

- No esperes nada de nadie, así ellos esperarán lo mismo de ti.

- Escuchar, ver y retener la información, porque la información es poder y el poder, mola.

- Alguien que se autodenomina guapo o inteligente, denota una falta de autoestima grande, haces más daño aumentándole ese falso ego, cuanto más alto llegue, más fuerte será la caída.

- Lo importante no es tener muchos amigos, es tener muchos seguidores.

- No quieras a nadie más que a los de casa.

- Da igual que hablen bien o mal de ti, pero que hablen.

- Que la gente tema tus reacciones y sepan aunque sea de oídas qué puedes llegar a hacer si te buscan, el miedo infunde respeto.

- Vive el momento, mañana está demasiado lejos.

- Tú tienes el control de tu vida, por eso puedes meter y sacar de ella a quien quieras las veces que haga falta.

- Los sentimientos son para escribir buenas canciones o para las reuniones familiares.

- Yo no miento, simplemente no hacen la pregunta adecuada.

- La maldad es un punto de vista.

- Si no te propones metas, no puedes fracasar.

- Jugar con los sentimientos no es ruin, es elegante.

- Cría fama.

Frank.

21 de marzo de 2011

Hoy, muerdo.

Hoy no sé si es que me ha tocado la lotería y yo no me he enterado o es que la gente es gilipollas. Me inclino más por lo segundo.

Luego está el problema del falso ego infundado.

Desarrollemos.

Yo tengo mi forma de actuar, soy una especie de sanguijuela que chupa to
do lo bueno que pueda dar una persona, y cuando ya ha obtenido todo, salta a otra. Dejando despojos, eso es en lo que se convierte una persona que ya haya pasado por mi particular cuento de hadas de un mes. Esa es la duración máxima que tengo aguantando a alguien. En ese grupo de despojos están tanto las amistades como las mujeres, obviamente las amistades, duran más, pero no por ello dejan de sufrir mi particular acción de parásito.

Cuando ya no quiero sacar más de alguien, creedme que se lo hago saber, pero para nada dejo a la primera, la gente no deja de ser como un bote de shampoo, cuando crees que ya no se puede sacar más de el, sólo hay que dejarlo un tiempo boca abajo, ese periodo es tan normal como dejar un punto seguido, conseguir que al cabo del poco tiempo, venga pidiendo perdón. Todos lo hacen, y el chute de ego es exquisito, y en esa segunda oportunidad que le das, puedes terminar de exprimir todo su jugo.

A lo que iba; la gente es idiota. Idiota por volver cuando te han "sangrado" vuelven con las orejas gachas pidiendo perdón, aumentando la soberbia que pueda
tener, dejándose aplastar de nuevo por el mazo de mi personalidad. Tanto merezco la pena ¿? O es que soy tan bueno que ya me sale tan normal eso ¿?

Llevo unos días que estoy usando ese mazo con gente que desea volver a entrar en mi radio de alcance ... Quieres entrar ¿? De acuerdo, pero no quiero lloros.

El falso ego infundado. Infundado por mi, claro, ese ego de reglar los oídos tanto hasta hacer que se lo crean, es una obra social lo que hago, tendría que desgravar en hacienda eso. Pero voy a ponerte un poco en situación, querido lector.

Si te digo que quiero verte, simplemente es porque tengo que mantener la media de incautas, y tú, mi querido bote de shampoo, estás esperándome dado la vuelta.

Si te digo que quedemos, es simplemente porque me he marcado un objetivo de "X" incautas en un día, semana, mes, no porque quiera verte. No tengo necesidad de ver a nadie, porque a nadie echo de menos más que a dos personas.

El falso ego infundado que se crea con eso, da origen a que crean que han o son especiales, cuando no son más que un color más, un error.

Jugar con la gente, hacer creer que juegan contigo, hace que siempre me pidan perdón, y al pedir perdón, la gente se deja absorber incluso más fácil.

Algo bonito que me han hecho llegar:


Frank.

P.D.: GO JAPAN


15 de marzo de 2011

"Nos vemos hoy?"

Hace unos días, por mi trabajo, fui acreditado para el estreno de una película y posterior fiesta con su famoseo. El sitio realmente era un sitio bastante malo, pero por la gracia de tener fotos con esos personajes, decidí ir. Me hice fotos, tomé unas copas e intenté estar comedido durante todo el tiempo que estuve allí, sin intentar ningún acercamiento a ninguna mujer, ni tan siquiera contacto visual, estaba a mi rollo, con los que había ido.

Pero como es normal, me fue casi imposible. Primero, vía BlackBerry con una conocida, mientras intentaba persuadir para vernos, en la misma entrada vi a una chica que iba a dejar su abrigo en el ropero, en una mezcla de demostrar a mis compañeros de trabajo mis "artes" y de una sensación del tipo "no me puedo ir de vacío", desplegué mi cola de pavo real y en cuestión de 2 minutos, tenía su número de teléfono.

Al día siguiente me escriben vía Whatsapp (maldito invento), era la chica del ropero, tampoco me acordaba claramente de como era, fue demasiado rápido, estuvimos intercambiando mensajes durante un rato, nos agregamos a Facebook y sí, la chica no estaba nada mal. Mientras estábamos hablando me propuso vernos esa misma noche, como soy un caballero, me ofrecí a ir a buscarla no a su casa ya que hay muchas mujeres que (con razón) no les gusta que sepa un tio que acaba de conocer, donde viven, a buscarla donde me dijese.

Fuimos a tomar algo y entré en mi rutina, primero me malvendo sacando a relucir algunos defectos, mantengo una distancia, sin dar que pensar que quiero sacar algo de ese encuentro que no sea conversación. Y en la primera cita, nunca doy estocada, saco toda la información que necesito, la absorbo, clasifico y guardo en mi cabeza. La cita (me suena horrible esa palabra "cita") termina en su casa manteniendo la distancia, pero fuerzo que ella haga algún gesto o diga algo que haga que se descubra que "le sabe a poco". Cuando una mujer está cómoda y no ve por ningún sitio la amenaza de un "buitre", baja la guardia, ahí es donde me gusta estar, es como el caballo de Troya. Ahora, sólo hay que esperar y dejarse querer.

Al día siguiente tenía un nuevo "quieres que nos veamos hoy?". Con la información que había obtenido, le ofrecí un plan tranquilo, cine y cena, siempre primero el cine, una cena mirando el reloj porque empieza la película se hace violenta.

Segundo día, se cierra negocio.

Cuando has quedado dos veces con un tipo que te ha hecho sentir bien simplemente porque ha sabido detectar tus necesidades, le sumas que no soy feo (tampoco una belleza, pero me saco partido muy bien), el negocio queda cerrado sin problemas en la segunda cita.

Por cierto, jamás doy yo el primer beso, consigo sacarlo.

Quizá esto no hubiese pasado si hubiese quedado con la que estaba intentándolo primeramente, pero es "perro viejo" no es imposible ya que no hubo un "no" rotundo, si no un "es que ...".

Ahora, en parte, tengo remordimientos, pero desaparecen en el momento que recibo otro "nos vemos hoy ?".

Frank.


1 de marzo de 2011

Mi día a día ¿?

Digamos que con el paso del tiempo, le he ido sacando partido a mi yo, aún quedan por pulir cosas, pero en vez de poneros una parrafada sobre a lo que me dedico, que tampoco creo que os importe mucho, os pongo en situación con esto, que es bastante descriptivo y acertado.



Frank.

26 de febrero de 2011

Un mes

Estoy con una chica, hoy hacemos un mes, es curioso porque parece ser que no me he desencantado con ella aún. Es una mujer 10, inteligente, perdón, muy inteligente, lista, guapa, simpática ...

Pero en este mes no todo ha sido como tendría que ser, he seducido, anclado y creado dependencia a este ángel. Incoscientemente, he hecho de las mías, forzando para medir el grado de dependencia que tiene conmigo, y como no, hacerla llorar.

Tengo un don en hacer llorar a la gente de mi entorno, sólo usando la palabra, soy cruel por naturaleza, asimilo todo tipo de información, no paso nada en alto, cualquier gesto, palabra o acto que pueda captar, lo proceso como información, esta, a su vez, la archivo de manera muy cuidada en mi cerebro, con el único fin de poder usarla en mi beneficio en algún momento, por lo que soy muy rencoroso. Soltando esa información en el momento que más daño o repercusión pueda causar, una especie de colaborador de programa de prensa rosa soltando mierda por la boca, con la diferencia que yo lo suelto junto a una ristra de pruébras.

Tengo ilusión con ella, quiero que dure, ella me calma, me entiende y sobretodo, veo que hace de todo por saber comprenderme. Pero es por eso mismo por lo que tengo miedo que ella, que es posiblemente quien menos se lo merezca, se lleve sofiones míos.

Disfrutad el fin de semana.

Frank.

24 de febrero de 2011

Mi psicopatía:


Tengo 26 años y vivo en Madrid, soy de clase media/alta, nunca me ha faltado de nada, eso no quiere decir que me hayan regalado todo, siempre estoy rodeado de amigos y mujeres, no tengo ataduras de ningún tipo pero a día de hoy, vivo en una especie de vórtice en la que el único culpable de estar así, soy yo.

En este blog pasaré a contaros como es el día a día de alguien que realiza actos realmente deleznables y no puede hacer nada por evitarlos, porque cuando se da cuenta de lo que ha hecho, ya es tarde. Aquí os contaré desde por qué me resulta tan fácil embaucar a una mujer, ser el centro de atención, el más querido o el más odiado.

He decido representar mi personaje con el nombre de Frank Abagnale Jr. primero por ser un personaje real y segundo, porque en resumidas cuentas, somos muy similares, un "pobre diablo" que sabe convertirse en todo lo que se propone y no puede para de hacerlo, aun siendo consciente de sus actos a posteriori, los cuales, quiere cesar.

El motivo, muy simple, tengo una psicopatía. No me gusta la etiqueta de psicópata, porque me suena demasiado fuerte, nunca he violado, matado, ultrajado ni nada por el estilo, mi psicopatía es un tipo de psicópata, pero como os he dicho, prefiero no referirme a ello así.

Creo que soy de los pocos que reconoce sufrir este trastorno de la personalidad, unas personas, tienen unas enfermedades y otros, tenemos otras. Creo que reconocerlo es un paso importante, es curioso que yo sea de las personas que creen que el alcoholismo no es una enfermedad, al igual que la cleptomanía, los veo como un vicio que se les ha ido de las manos, y ahora os intento exponer mi problema que muchos resumirán con un "tú lo que eres es un hijo de puta".

Tras acudir a varios expertos, casi todos han concluido en lo mismo:

Psicópata Carismático.

Características: El psicópata carismático (encanto y capacidad de manipulación). Con características comunes a todos los demás psicópatas, la particularidad de estos es su enorme encanto y su gran capacidad de manipulación. A menudo, con una puntuación altísima en inteligencia verbal y conocimiento de las necesidades ajenas, estas personas son grandes vendedores de "sueños imposibles", teorías que en algunos momentos llegan a creerse, no porque estén convencidos/as de ellas, sino porque tienden a rodearse de individuos de personalidad débil que los adoran como a un Dios: el poder y el control es su recompensa. La borrachera de poder que supone el liderazgo asumido sin condiciones por sus víctimas, su gran capacidad de manipular las emociones ajenas y su enorme indiferencia ante las consecuencias de sus actos, les lleva a veces a situaciones límite de tal magnitud que terminan muriendo en medio de un suicidio colectivo. Charles Manson y David Koresh son ejemplos típicos de este tipo de psicópatas.

Buscando por la red, encontré este texto, lo describe una pobre chica que ha sufrido con otro como yo, y la manera de describirlo, es bastante pagana, para que lo entendamos todos.

Estos seres aparentemente maravillosos y adorables saben trabajar a las personas para que sirvan a sus intereses personales. Aunque los percibas altruistas, generosos, desprendidos no te confundas porque ellos saben invertir y preparar bien el terreno para luego sacar provecho de sus relaciones. Los psicópatas Carismáticos están en todos los niveles sociales y pertenecen a los dos géneros. La mayoría de políticos y líderes son psicópatas, aman el poder y usan las personas para beneficio propio.

El poder es un ámbito donde ellos se mueven como pez en el agua.
Algunos inician proyectos sociales y se muestran muy interesados por la patria, por los desposeídos, etc., pero lo hacen porque saben hilar fino para satisfacción de su ego e intereses personales.

El cerebro de un psicópata no procesa emociones de rechazo ante una injusticia, procesan datos, pero no sienten. En cambio tienen una perspicacia especial para captar las necesidades y debilidades ajenas y como son artistas en la mentira y en el arte de dominar a otros saben utilizar sus técnicas de manipulación logrando la simpatía de muchos. Tienen una capacidad demoníaca para persuadir a las personas hasta el punto de hacerlos abandonar lo que ellos poseen… sus bienes, sus sueños e incluso sus vidas en pos de sus proyectos e intereses.

Se muestran irresistibles, dueños de toda la verdad y son especialistas en convencer y exigen una obediencia ciega. Numerosos líderes han conducido a sus seguidores hasta su propia muerte. Los egocéntricos, valoran a las demás personas en la medida que aumenten su ego o mejoren su estatus de vida.
"Nunca" brindan un amor verdadero, pero si, son capaces de inspirar un amor sincero y a veces fanático en las demás personas. Encantan como serpientes, dan la impresión de que poseen cualidades nobles, pero son traidores y engañan a sus múltiples parejas.

Hacen amigos fácilmente por su habilidad con las palabras, saben salirse con la suya en medio de cualquier situación, les encanta ser admirados y se regodean cuando los demás les adulan. Aunque su naturaleza está llena de arrogancia cuando tienen que encantar a una víctima potencial, dirán siempre lo correcto y en el momento indicado. Parecen almas buenas y generosas porque saben aparentar ser más humildes que la persona promedio, pero no lo son.

Fingen preocupación por los estratos sociales bajos y manifiestan estar con los más pobres, y muchas veces afirman que les desagradan las personas adineradas pero es mentira ya que ellos anhelan y envidian sus posiciones. Los seres que tienen este perfil consideran a sus familiares, pareja e incluso a sus propios hijos como simples pertenencias. Es difícil entrar en la cabeza de un psicópata carismático, pues tienen una lógica muy distinta. Siempre están buscando a alguien para ligar y por supuesto, nunca le va a decir: "Vamos a trabajar para mí".

Disculpad el tocho, es sólo para poneros en situación, prometo que en adelante, será todo más fácil de digerir.

Frank.