Cuesta porque nada te termina de llenar, ni nada ni nadie. Por una parte te convierte en algo realmente ambicioso porque nunca te conformas con lo que tienes, pero nada mas lejos de eso.
Cuando no te conformas nunca con nada, estás condenado a no estar satisfecho con nada, a que nada te llene. A que ninguna persona te complemente, y lo peor de todo, al estar contínuamente queriendo más, vives con la sensación de que has dejado pasar cosas que realmente eran buenas y a personas que de verdad merecían la pena.
Eso agota anímicamente, y crea envidia, envidia a quien tiene una vida normal y tranquila, conformandose con lo que tiene.
Para que veáis en lo que me muevo, me envidio a mi mismo, porque he llegado a tener todo y lo he perdido por creer que mas era mejor.
Cuesta mucho.
Frank.
4 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario